SALUD En Familia

Los beneficios de que los niños tengan una huerta

Involucrar a los niños en la práctica del cultivo sirve para que, de forma divertida y a través de su propia experiencia, adquieran valores y conocimientos.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Desde hace algunos años, algunas ciudades convierten parte de sus espacios urbanos en terrenos para cultivar y defender el autoconsumo. En estas improvisadas huertas, se cultivan productos de temporada, respetando los plazos de siembra y cultivo habitual. Muchos de ellos son huertos autogestionados, que defienden el cultivo biológico, sin productos químicos que aceleren el crecimiento o para hacer frente a las plagas. Estas huertas tienen muchos beneficios para los niños.

Involucrar a los niños en la práctica del cultivo sirve para que, de forma divertida y a través de su propia experiencia, adquieran valores y conocimientos que se consideran imprescindibles, como el disfrute en contacto con la naturaleza, el respeto por el medio ambiente o la importancia de una alimentación variada y saludable.

Los niños también aprenden a adquirir responsabilidades y refuerzan su autoestima. Por ejemplo, haciéndose cargo de un semillero o de una planta, regándola y cuidándola, hasta que consiguen llevarla al punto de la cosecha y… ¡al plato! Algunos especialistas indican que los niños que tienen un huerto están más concienciados con el medio ambiente que otros niños que no están en contacto directo con el campo.

Además, se cree que trabajar en una huerta sirve para practicar sin darse cuenta la observación y la concentración, dos puntas que sirven para acrecentar las habilidades intelectuales.

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