SALUD Para papás

Consejos para lograr un buen año escolar

Las obligaciones, el rendimiento, las actividades extracurriculares, las emociones, las amistades, la alimentación, el descanso… La cantidad de cuestiones a las que tiene que atender un niño son muchas y los padres tenemos el gran desafío de ayudarlos a transitar por este camino de la mejor manera posible, independientemente de su edad.

miércoles, 25 de abril de 2018

Las obligaciones, el rendimiento, las actividades extracurriculares, las emociones, las amistades, la alimentación, el descanso… La cantidad de cuestiones a las que tiene que atender un niño son muchas y los padres tenemos el gran desafío de ayudarlos a transitar por este camino de la mejor manera posible, independientemente de su edad.

Empecemos por lo fundamental: el descanso. Los estudios muestran que los niños que cursan la  primaria tienen que dormir entre 9 y 11 horas por día y los adolescentes necesitan por lo menos ocho horas y media por noche para sentirse descansados. La falta de sueño puede hacer que los estudiantes se duerman en clase y se les dificulte concentrarse.

Desde el punto de vista nutricional hay mucho que podemos hacer para mejorar el  rendimiento de nuestros hijos. El viejo dicho “el desayuno es la comida más importante del día” es especialmente aplicable a la etapa escolar. Los alumnos están más alerta y rinden más en clase si antes toman un buen desayuno. Y lo ideal es que lo tomen en casa antes de salir y que en la mesa se sirvan lácteos, cereales y fruta. Pero ocurre que muchas veces hay familias que no disponen de tiempo para hacerlo. Si no se puede desayunar en casa, hay que garantizar que en el camino o en la escuela se ingiera un buen desayuno antes de empezar con las clases.

Comer con conciencia. Para el resto del día, es importante que la alimentación de tu hijo en edad escolar esté basada en la elección de alimentos que ayuden a mantener la energía. Se recomiendan especialmente las proteínas de bajo contenido en grasas, como el pollo, las carnes rojas magras o el pescado. No te olvides de incorporar a su dieta entre dos y tres porciones de lácteos al día y mucha fruta y verdura. Los alimentos como las galletitas, los snacks o las bebidas azucaradas no deben formar parte del día a día. Como siempre decimos, la idea no es prohibirle que se dé estos gustos, sino que los disfrute esporádicamente y con moderación.

Finalmente, no hay que olvidar las colaciones. Si no se dispone de kiosco saludable en la escuela de tu hijo, mándale en la mochila alternativas a las clásicas opciones de kiosco (como frutas, bastones de zanahoria o apio, barras de cereal, snacks de arroz o frutas secas) para que no pase más de tres horas sin comer y ayudar así a mantener su nivel de concentración.

Planificación. Para que le vaya bien en las materias es importante ayudarlo a planificar. Conseguir un calendario de pared o una agenda personal en la que se anoten los días de las materias o las fechas de los exámenes y repásalo con él o ella al menos una vez por semana para que aprenda a prever si necesita estudiar, comprar materiales o reunirse con compañeros para algún trabajo especial.

La escuela no solo sirve para aprender lo que los programas de materias contienen. También es un espacio en el que aprenden la importancia de la responsabilidad, habilidades (como la organización y la toma de decisiones) y reglas de convivencia (como el respeto a las consignas de la escuela y a los derechos de sus compañeros) que le servirán para el resto de la vida.

(Fuente:http://alimentaciontemprana.com.ar/)