SALUD Cuidados de verano

Los consejos para evitar un golpe de calor en los niños

En verano, cuando los termómetros se disparan, los bebés y los niños corren el riesgo de sufrir el temido golpe de calor. Es esencial prevenirlo porque puede ser muy grave.

martes, 16 de enero de 2018

El golpe de calor afecta especialmente a los bebés y los niños hasta los cuatro años.
Lactantes. Mantén a tu bebé a la sombra, en un lugar fresco y ventilado. Ofrécele agua cada hora. La lactancia materna también es válida para aportarle líquidos.
A partir de los dos años. Cubre su cabeza con un gorro o una sombrilla, protege su piel con el factor de protección adecuado, evita el sol en las horas centrales del día y ofrécele líquidos en abundancia. Extrema las precauciones si el niño padece alguna enfermedad crónica neurológica. Esta patología favorece una termorregulación más deficiente, lo que aumenta el riesgo de padecer un golpe de calor.

Los síntomas del golpe de calor

El golpe de calor se caracteriza por:
Temperatura corporal por encima de 40 ºC.
Alteración de la consciencia: convulsiones, delirio o coma.
La medida inmediata ante un golpe de calor es llevarlo a la sombra o a un lugar fresco y desnudarle, conectar el aire acondicionado del coche, si se está trasladando al niño al hospital, o de casa y utilizar ventiladores. Después de este tratamiento inicial, no esperes más y busca ayuda hospitalaria urgente. Algunas veces, los padres pueden confundir un golpe de calor con una infección por la presencia de fiebre: no le abrigues más.
Los fármacos como el paracetamol o ibuprofeno no son útiles ante un golpe de calor. Otros, como los diuréticos o los antihistamínicos, pueden favorecer su aparición.

(Fuente: guiadelniño.com)

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